Por cada mañana que rompe,
en su esperanza,
seguiré adelante.
Y no habrá torbellino,
valle ni tormenta que me
aleje de mi nueva día.
A veces pongo una armadura
más poderosa que un arma
para escapar de mí.
Huyo a los montañas he intento brillar tranquilo,
sin alterar a nadie.
Allí alego ante mis penas
e intento superar mis miedos;
que son muchos.
Y aunque nada quiebre esta bárbara cadena que es la vida
y contra mí el futuro se muestre fiero y armado,
como una bestia hambrienta, intento sobrevivir.
Y en la medida de lo posible
en medio de todo esto,
ser feliz.
Casi nada.
en su esperanza,
seguiré adelante.
Y no habrá torbellino,
valle ni tormenta que me
aleje de mi nueva día.
A veces pongo una armadura
más poderosa que un arma
para escapar de mí.
Huyo a los montañas he intento brillar tranquilo,
sin alterar a nadie.
Allí alego ante mis penas
e intento superar mis miedos;
que son muchos.
Y aunque nada quiebre esta bárbara cadena que es la vida
y contra mí el futuro se muestre fiero y armado,
como una bestia hambrienta, intento sobrevivir.
Y en la medida de lo posible
en medio de todo esto,
ser feliz.
Casi nada.

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