La ciudad en la que vivo es lluvia y cemento.
Una mezcla de orgía y de derrota.
A veces, cuando amanece,
ambos mundos se entremezclan.
Unos, inocentes, con el fulgor dulzón de la noche.
Otros,en silencio, con la oscuridad,
justo cuando el día y el sol empiezan,
reducidos, precipitándose,
en huida hacia delante,
queman su tiempo
en trabajos incansables
y borracheras de fin de semana.
Y esto es todo.
Sé bien de lo que hablo.
Una mezcla de orgía y de derrota.
A veces, cuando amanece,
ambos mundos se entremezclan.
Unos, inocentes, con el fulgor dulzón de la noche.
Otros,en silencio, con la oscuridad,
justo cuando el día y el sol empiezan,
reducidos, precipitándose,
en huida hacia delante,
queman su tiempo
en trabajos incansables
y borracheras de fin de semana.
Y esto es todo.
Sé bien de lo que hablo.

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