Criada a hierro hasta que fuera
dura flor, impaciente ,
observa el mundo,
lleno de bienes y de angustias,
hacia un peligro que la cierne y la rodea.
Los días, cada vez más llenos,
le susurran aventuras y desamores.
Pero ella no quiere esperar más
e , inconsciente, como un árbol,
antes que el otoño haya terminado,
deshoja sus secretos a quien los
recoja, sin saber que no todos
tienen el mismo deseo ni mucho
menos su fin y su inocencia.
Entregando entonces su tesoro más valioso
a aquel que no lo aprecia ni pretende comprender.
dura flor, impaciente ,
observa el mundo,
lleno de bienes y de angustias,
hacia un peligro que la cierne y la rodea.
Los días, cada vez más llenos,
le susurran aventuras y desamores.
Pero ella no quiere esperar más
e , inconsciente, como un árbol,
antes que el otoño haya terminado,
deshoja sus secretos a quien los
recoja, sin saber que no todos
tienen el mismo deseo ni mucho
menos su fin y su inocencia.
Entregando entonces su tesoro más valioso
a aquel que no lo aprecia ni pretende comprender.

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