No pensar.
Desciendo a mí.
Debo fingir que hay otra,
que soy otra.
Siento
el amenazador juicio del
espejo ante
mi propio ser
y sus rasgaduras.
No hay nadie más;
¿existe alguien acaso
que pueda soportar
este silencio de tragedia?
Desciendo a mí.
Debo fingir que hay otra,
que soy otra.
Siento
el amenazador juicio del
espejo ante
mi propio ser
y sus rasgaduras.
No hay nadie más;
¿existe alguien acaso
que pueda soportar
este silencio de tragedia?

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