Guardo ahora la plenitud que escapa.
Pues al amar el anonimato del deseo
,vicio sagrado, y dar a tu corazón
la eternidad del fin de semana,
vendrá cada viernes
la oportunidad de enredarte, sin compromisos
ni ataduras, con cualquiera
donde lograr que
lo que está prohibido
sea obligatorio y necesario.
Evitando así , por higiene mental,
rostros familares a quien
egoístamente culpes
de tus propias frustraciones
en tus interminables
días de trabajo.
viernes, 3 de septiembre de 2010
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