MIEDOEINCERTIDUMBRE

sábado, 6 de noviembre de 2010

SACRIFICIO

De uno a uno,  todos,

 no somos nada.

Pero mi vida sigue

a pesar de que  mis años

no resisten el desgate.


Pero todo eres tú, mujer.

En ti comienza mi vida  madre,

  y se edifica mi fin , hija mía.

Pocos momentos de calma.

La historia  ajena a mí,

siendo yo simple masa para su letra.

¿Resplandece triunfante , entonces,

 mi muerte en mi sacrifico por nada?

Y ya sé que nada tiene sentido.

Sé o no sé, - quién lo sabe-

que hay un fin y un comienzo.

Una muerte y un asesinato

encubierto en cada nueva vida.

Que hay cosas que están realizadas y que quedan por realizar

y que lo eterno, perdido en la crueldad,

 no llora por mí; mas bien es, impasible,

indiferente, aséptico.

Vacío y gélido.

Ironícamente matemático.

Ajeno.

Moriré,

sí, moriré.

Moriré.


Y nada a de cambiar

 porque no hay nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario