Es tiempo de que al fin sea tiempo.
Y que la cosa misma, este insufrible dolor,
que socava como un hierro candente,
abandone mi alma.
Porque no tengo a dónde ir.
Porque no tengo casa ni cobijo.
Porque en ti está todo y en ti, lejos de mi mismo,
corazón,
en la comúm miseria del amor,
quemé mis últimos sueños de libertad
y mis energías .
Pon en mi ,corazón, la arrogancia de tu desprecio.
Pon en mi, corazón, lo que el remiendo encierra
y en el remiendo no renace.
Pon en mi , corazón, lo que bata
al recuerdo y así yo ,
esclavo entre tus manos,
ciego en el cariño y puro en la vida,
rellene tu hueco para volver a soñar
,inocente y con ilusión,
con aquella a la que yo más quería.
sábado, 10 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario