MIEDOEINCERTIDUMBRE

sábado, 3 de julio de 2010

VIDA UNIVERSITARIA

Hubo un tiempo para la esperanza.


Hubo un tiempo para ver arder los días

 en los arrabales del río,entablar eternas amistades y, 

 con júbilo y alegría, engañar a nuestro destino

y a nuestros sacrificados padres

que tan necesitado dinero nos enviaban.






Sin duda había tiempo para todo;


para emprender una batalla a fuerza de ideales,


para pequeñas conspiraciones,


Tabaco y humo, pretenciosos ciclos de cine,

 inocencia y juventud, amores de una noche


 y tiempo.


Sobretodo

tiempo que perder.

Pero la ambición y el dinero

 lleno nuestro cielo y el mundo recobró su aspereza,


como si  temblase a nuestras provocaciones y horrores,


Dejándonos lentos, anónimos, sin poder improvisar.


 Y así,  sin darnos cuenta,

en un suspiro,

nos volvimos formales y llenos de obligaciones,


condenados a vivir,


como tú. lector


en la incolora predecibilidad

de tu vida adulta.

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