MIEDOEINCERTIDUMBRE

jueves, 15 de julio de 2010

A MI HIJO LUIS

Porque todos somos una máscara

y estamos solos.

LLenos de miseria, a manos llenas,

 en el horror de la realidad.


Porque todos somos un reflejo,

 entre la nada y el hastío.


Porque todos  somos deleznables,

enredados en  la mentira,

 dándonos la espalda,

sin esperanzas ni buena voluntad.


Porque todos somos traidores,

vengativos como demonios,

  llenos de blasfemia

y maledicencia.


Porque  somos lo que somos

a tu amor me entrego, hijo mío

consagrando mi esperanza a tu futuro

y tu crecer a mi muerte.


Con eso me  basta para vivir.


Y que callen las ciudades y los hombres.

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