Tú , sillón:
¿qué miras en tu eterna quietud?
No daré yo excusas del para qué estás aquí,
antes madera y trapo,
hoy calor, descanso , reposo.
Todo amor y comprensión.
Pues en tu silencio sillón,
encuentro siempre, sillón querido,
la mejor respuesta.
domingo, 5 de diciembre de 2010
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