Amanece.
Llueve.
Todo está dormido.
Las calles vacías,
Sólo algunos crápulas que regresan.
Pronto abrirán los farmacias
y bajaré ansioso y preocupado
a compar leche de lactantes
para mi hijo.
Y ésta es mi vida.
Y así vivo.
Demasiado salvaje para mi corazón.
domingo, 5 de diciembre de 2010
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