MIEDOEINCERTIDUMBRE

miércoles, 23 de febrero de 2011

VERDAD, DURA VERDAD

No todo puede ser

 esperar en este vida  la muerte

y ésta, como un castigo del cielo,

hacer conquista de nosotros;

 pero es así.

Pronto seré ido y , por tanto,

 aprovechar debo

mi escaso e insignificante tiempo.

Por vosotros , familia y  amigos , rápido habré pasado.

Si agravios os hube hecho con mis obras,

  perdón sincero por adelantado os pido.

Seré esqueletos, miasmas y despojos.

Un recuerdo cada vez más borroso a medida

que mueran los hijos de los míos

y de éstos, sus hijos a su vez.

Y   la verdad  es que, la  dura verdad es que;

a pesar de mis ruegos temblorosos

y continuas lamentaciones,

 del cuidado de mi cuerpo

y del cuidado con todo lo que como,

de las periódicas analíticas y revisiones

y del mucho ejercicio que hago,

 cuando me encuentre con la muerte,

   ella, indolora y blanca,

 como un descanso inmerecido,

sin amor, cruel como la gangrena,

me exterminará.

Y , entonces, sabiendo esto,

esclavo de seguro fin,

 inevitable destino;

 ¿ por qué me afligo?

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