La nube del rencor y el resentimiento
por las oportunidades perdidas
es poderosa.
Pero en el regalo del mañana, tibiamente,
se desvanece y nos deja en paz por unas horas.
¿ Cómo habríamos de advertirlo, cegados en el error de creer
que tan sólo somos nosotros quienes desesperamos
ante nuestra impotencia y sempiterna mala suerte?
Bien estará no caer en el pesimismo
y la desazón y plantearse,
en lo que nos queda todavía de tiempo,
vivir.
Así de fácil; ¿ verdad?.
por las oportunidades perdidas
es poderosa.
Pero en el regalo del mañana, tibiamente,
se desvanece y nos deja en paz por unas horas.
¿ Cómo habríamos de advertirlo, cegados en el error de creer
que tan sólo somos nosotros quienes desesperamos
ante nuestra impotencia y sempiterna mala suerte?
Bien estará no caer en el pesimismo
y la desazón y plantearse,
en lo que nos queda todavía de tiempo,
vivir.
Así de fácil; ¿ verdad?.

Gran poema.
ResponderEliminarGracias. Un abrazo o un beso, depende.
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