Si la palabra esconde el infinito
o el paraiso cerrado, quién sabe,
a pesar de lo que no se pronuncia si existe,
es ésta la que todo lo crea
y hace que todo viva
en nuestra concreta realidad.
Porque sólo somos eso,
ficción,
bandada de ópulos transitorios,
girando en torno a unos falsarios principios
que quieren creer
que siempre habrá un mañana
y segundas oportunidades.
Y todo estas disgresiones, hermanos,
no tiene ningún transcendental significado
y buscárselo es , además,
inútil.
Y perder ( sin darnos cuenta)
lo más importante;
Nuestro escaso y valioso tiempo.
Lo único real que no puede regresar.
o el paraiso cerrado, quién sabe,
a pesar de lo que no se pronuncia si existe,
es ésta la que todo lo crea
y hace que todo viva
en nuestra concreta realidad.
Porque sólo somos eso,
ficción,
bandada de ópulos transitorios,
girando en torno a unos falsarios principios
que quieren creer
que siempre habrá un mañana
y segundas oportunidades.
Y todo estas disgresiones, hermanos,
no tiene ningún transcendental significado
y buscárselo es , además,
inútil.
Y perder ( sin darnos cuenta)
lo más importante;
Nuestro escaso y valioso tiempo.
Lo único real que no puede regresar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario