Estos escasos momentos de felicidad
deben conservarse en la memoria como tesoros.
Pocas cosas habrá en mis días, más puro y bello,
más gratificante, como cuando escucho
con mi hijo a Anton Dvorak
y él , inocente, mira a mis ojos y coge mis dedos
buscando respuestas
que yo, simple mortal,
no puedo encontrar.
deben conservarse en la memoria como tesoros.
Pocas cosas habrá en mis días, más puro y bello,
más gratificante, como cuando escucho
con mi hijo a Anton Dvorak
y él , inocente, mira a mis ojos y coge mis dedos
buscando respuestas
que yo, simple mortal,
no puedo encontrar.

Hola
ResponderEliminarMi nombre es Tania y soy administradora de un directorio de webs/blogs. Me ha gustado mucho tu blog. Quisiera intercambiar enlaces. Puedo agregar tu blog en mi directorio para que así mis visitantes puedan visitarlo tambien.
Si te interesa, escribeme al mail:
tatuschang@hotmail.com
Exitos
Tania
Claro que sí, gracias.
ResponderEliminar