Aunque lo desconoce
piensa que todo podrá ser olvidado.
Como lo que nada queda,
perdido en aquello en que se transforme
huira de esa habitación y ese día.
Y ahora estoy aquí, dirá después de un tiempo.
Alejado de lo que sé y soy.
Enterrado en lo predecible y en lo aprobado.
Víctima de mi falso éxito, de mis padres
y de mi miedo al desprecio.
Esclavo, como un eunuco,
de una vida que no es vida
y de mis inseguridades
que me vuelven
terriblemente cobarde .
Mientrás se consume,
afuera, alegre,
la vida continua.
domingo, 17 de octubre de 2010
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