MIEDOEINCERTIDUMBRE

sábado, 16 de octubre de 2010

DESPUÉS DE MI MUERTE

Del amor que ha engendrado el mundo,

 repleto  por los tres amores estadísticos

que tiene en una vida cada hombre,

dejaré  mi máscara y os diré adios.

Así desnudo, inutil, blanco,

moriré.

Moriré rodeado por una gracia

( si es que existe) que produzca mi transformación

para ser en el infinito o la rutina,

en la dureza de la piedra y

en el silencio del marmol

una vulgar serie de sílabas

(no mayor ni mejor que mi nombre  y mis actos, de eso estoy seguro)

que no rebele nada a las estrellas

  ni a las desdichas de los que habitan esta contaminada tierra.

 Estaré , amigos, enterrado  en una  lápida standar barata

  -comprada en un supermercado barato de las afueras de la ciudad-

y en unos recuerdos

 ( si es que  mis hijos tienen a bien venir a verme )

 en  donde yo no esté.

Pero no os preocupeis por mí.

Estaré bien.

Lejos de las pasiones humanas y sus desdichas.

Del arroyo y de los amanaceres.

De ti, mi amor y de mi mismo.

De todos vuestros cariños

y de todos vuestros odios.

Solo y con frío.

Camino hacia la no eternidad.

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