Ser feliz.
Tropezar con las alegrías
dejando atrás lo malo que vivimos
sin morir en el hastío y la frustración.
Pasos hubo erráticos para ser hombre,
para vivir como hombre,
o mejor dicho, para intentar ser hombre.
Pero han pasado los años y yo quiero vivir
(viendo las consecuencias de todos mis actos)
como cuando fui niño.
Sin proclamar la verdad absoluta
y buscando inocentes explicaciones
de cómo actúan las personas
y por qué suceden las cosas.
En la desnudez del hombre que aún no es hombre
que tiene al final de cada día,
abrazado a un muñeco de trapo,
la recompensa del mañana.
domingo, 3 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario