Pertenecer a la mitología de la noche.
La madre enloquecida. Desconocer las reglas,
las consecuencias, vestido de blanco,
hundiendo mi corazón en el exceso de la coca
sin importar si eres feliz o no o si tus emociones son o no son
de este mundo.
El fulgor de tu inocencia no va a regresar, tal que , en sí mismo, hijo mío,
se gasta en el interés con otros que son como tú
y que se engañan y nos engañan a nosotros , sufridores padres,
sin que nos demos cuenta,
en el seco y arisco gruñido
de cada mañana de domingo
después de una noche de farra.
Y esos camellos, culpables, canallas,
tan amigables y cercanos, disfrazados,
toman conciencia, como si fueran Dios,
de nuestros errores como educadores
y nuestros fracasos como pareja.
Pero yo te quiero amor mío, a mi manera, pero te quiero.
Aunque haya fracasado como madre y no te entienda.
Pronto extinguen estos hijos de puta la llama de nuchas vidas
despreciando , como un clinex usado ,
el dolor que no son capaces de comprender.
En eso consiste la juventud, dicen;
indeferencia.
No pensar , actuar.
No penar , vivir.
Luchar y vencer.
No llorar,
sobre todo no llorar.
Porque en ti tengo esperanzas hijo mío,
porque todavía te quiero.
Porque te quiero, hijo.
Porque en ti tengo mi esperanza y mi vida.
porque te quiero, hijo mío.
Porque te quiero.
La madre enloquecida. Desconocer las reglas,
las consecuencias, vestido de blanco,
hundiendo mi corazón en el exceso de la coca
sin importar si eres feliz o no o si tus emociones son o no son
de este mundo.
El fulgor de tu inocencia no va a regresar, tal que , en sí mismo, hijo mío,
se gasta en el interés con otros que son como tú
y que se engañan y nos engañan a nosotros , sufridores padres,
sin que nos demos cuenta,
en el seco y arisco gruñido
de cada mañana de domingo
después de una noche de farra.
Y esos camellos, culpables, canallas,
tan amigables y cercanos, disfrazados,
toman conciencia, como si fueran Dios,
de nuestros errores como educadores
y nuestros fracasos como pareja.
Pero yo te quiero amor mío, a mi manera, pero te quiero.
Aunque haya fracasado como madre y no te entienda.
Pronto extinguen estos hijos de puta la llama de nuchas vidas
despreciando , como un clinex usado ,
el dolor que no son capaces de comprender.
En eso consiste la juventud, dicen;
indeferencia.
No pensar , actuar.
No penar , vivir.
Luchar y vencer.
No llorar,
sobre todo no llorar.
Porque en ti tengo esperanzas hijo mío,
porque todavía te quiero.
Porque te quiero, hijo.
Porque en ti tengo mi esperanza y mi vida.
porque te quiero, hijo mío.
Porque te quiero.

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