Pues nada es valioso sino perece.
Así, vencido,
dichoso como una vez fue,
recurre a las vidas que entonces fueron
vidas en él.
Pero nada son ahora menos recuerdos.
Y sueña lo que antes le fue propio
y natural.
Y ellas andaban y corrían.
Y entonces todo estaba lleno y emanaba abundancia.
Y había un mañana para mañana.
Sin despreciar nunca una aventura
o el penetrar ,
inocente,
un cuerpo desconocido
domado por el placer.

Very good.
ResponderEliminar