No tendrás tiempo para recordar
cuando siendo tú en lo que ven los otros
se agoten todas tus máscaras.
Has creado escuela
con tu inocencia macabra y tus gemidos,
Que rebosan lo próximo y lo que debe ser bueno,
Consagrando la inocencia juvenil
Al artificio de lo gótico y a la farsa del escenario
Se ama lo que se teme y se adora lo que puede condenar.
Eso es juventud, dicen.
Pero cuando no entren en tu juego
y rompan tu enigma,
sin aplausos ni conciertos,
sin escándalos ni prohibiciones,
podrán saber quién eres
y acabarán con tu vida.
Entonces, aunque esté protegido tu corazón
vivirás del desencanto
y pensarás que trabajar cansa.
Que las borracheras pesan
Sin saber dónde empiezan tus tinieblas
Ni lo que atrae a los amigos
y el porqué estas allí y no aquí.
Y te sentirás hundido.
Y tendrás pavor.
Y huirás de tu rostro,
Temiendo lo vacío
que hay en él
Al saber que no interesa a nadie
Lo que queda.
Sólo tú.
Sin prestigiosos misterios y
demoníacos secretos que temer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario