MIEDOEINCERTIDUMBRE

sábado, 8 de mayo de 2010

LO QUE SIENTE UN DIVORCIADO QUE NO ACEPTA EL DIVORCIO

Y él, ante los ojos de ella
rebosó  fingida plenitud.
No busco otro hogar,
piensa inocente y banal
pues no necesita quien no lo quiere
y posee una imponente voluntad.
Mas no son mis promesas de este mundo,
dice orgulloso,
ya que nada en él puede esparcirme
y volverme otra vez cobarde y lleno de rencor.
Pero si quiero contemplar,
como si no tuvieran cielo,
las que en él viven.
Sí,
algún día,
yo también viviré en lo que ella,
voluptuosa, herida,

llena de desesperación
posea de alocada inconsciencia

No hay comentarios:

Publicar un comentario