Contempló la ventana como si fuera
su interior.
Prendado de sí, libre de ataduras,
disgregó todo aquello que le era ajeno
y le hizo impropio de aquellos honores.
Y se transfiguró en otro.
Y bebió vino joven.
Y venció a las demás,
tranquilo,
envuelto en la tarde
que tibia se acababa.
Conseguir aquello que se sueña es tan peligroso como fracasar.Se transforma en soledad y desconfianza hacia los que te rodean.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No entiendo a que te refieres
ResponderEliminar