Se prendió,
concentrada en sí misma,
de lo que no posee,
de aquellas palabras que no entiende
pero que resquebrajan su corazón
y su equilibrio
para afrontar la dureza de la vida
y su incomprensión.
Hasta el día que él aparece
y se reconocen,
como si estuvieran juntos desde hace tiempo,
ya sus cuerpos preparados
a todo aquello que habría de llegar.
jueves, 24 de junio de 2010
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